Trabajamos también del lado del comprador, con la misma dedicación y con el mismo criterio: que lo que compras encaje de verdad con lo que quieres hacer.
¿Buscas comprar una empresa? Cuéntanos qué perfil te interesa.
Es el camino de muchos directivos y profesionales con experiencia que prefieren invertir en una compañía que funciona antes que empezar de cero. Buscamos empresas que encajen con tu trayectoria, con tu capacidad de inversión y con el tipo de vida que quieres llevar, porque comprar una empresa a hora y media de casa no es lo mismo que comprarla a diez minutos. Analizamos el negocio en profundidad: de dónde salen realmente los márgenes, cuánto de la empresa depende de lo que sabe el dueño actual y qué hace falta para que siga funcionando cuando él se vaya.
Partimos de tu estrategia y no del listado de lo que está a la venta. Qué capacidad productiva te falta, qué hueco quieres cerrar en tu gama, a qué cliente o a qué mercado quieres llegar antes. Con eso construimos la lista de compañías candidatas, incluidas las que hoy no están en venta pero cuyo propietario está en edad de escuchar, y hacemos nosotros la aproximación. Después valoramos, negociamos y preparamos la integración, que es donde realmente se gana.
Cuéntanos qué perfil de empresa te interesa: sector, tamaño, zona y qué tiene que aportarte. Lo tendremos presente y te avisaremos cuando aparezca algo que responda a eso. Preferimos enviarte pocas oportunidades que encajen que muchas que no.
Revisión previa a la compra en sus cinco frentes, que en el sector se conoce por su nombre en inglés, due diligence: de negocio y de mercado, financiera, fiscal, laboral y legal.
Valoración, negociación y diseño de la estructura de la operación: qué se paga al contado, qué se aplaza, qué se liga a resultados y cuánto tiempo permanece el vendedor.
Financiación de la compra. Te ayudamos a montarla y a presentarla: qué parte aportas tú, qué parte puede pagarse con lo que la empresa genere en los próximos años, qué parte se financia con deuda bancaria y qué apoyos públicos existen. Es una pieza distinta del análisis financiero y suele ser la que decide si una operación se hace o no.
Contrato, garantías y firma, con nuestros abogados. Y el plan de los primeros cien días.
Una buena compra se confirma en los meses siguientes a la firma. Lo que decide si la operación ha salido bien es lo que ocurre entonces: cuando el vendedor se va antes de tiempo, cuando los mandos intermedios no saben qué va a pasar, o cuando los clientes llaman preocupados y nadie les da respuesta.
Por eso preparamos contigo, antes de la firma, el plan de los primeros cien días después de la compra: quién comunica qué y en qué orden a la plantilla, a los clientes, a los proveedores y al banco; qué se cambia desde el primer día y qué conviene no tocar al comienzo; qué indicadores se van a mirar cada semana; qué papel tiene el propietario saliente durante su permanencia; y cuál es la estrategia que el nuevo dueño o la nueva dirección quiere para la empresa, es decir, cuál es el plan.
Si hace falta, podemos ocupar una posición de dirección durante la transición. Llevamos veinticinco años haciendo ese trabajo dentro de compañías industriales. Nuestro objetivo es que la empresa funcione por sí misma en su nueva etapa.
Sector, tamaño, zona y qué tiene que aportarte. Te avisaremos cuando encaje algo.