Vender tu empresa

Has decidido vender y quieres hacerlo ahora

Quizá te jubilas el año que viene. Quizá un socio quiere salir, o la siguiente generación tiene otros planes, o sencillamente ha llegado el momento y lo tienes claro. Sea cual sea la razón, el reloj corre y lo que necesitas es avanzar.

¿Estás pensando en vender? Empieza por una valoración orientativa, sin coste ni compromiso.

Cómo empezamos

En ese caso empezamos el mismo día. En dos o tres meses tenemos el diagnóstico y el expediente listos, y salimos al mercado con el trabajo hecho. Antes conviene dejar resueltas cinco cosas, que son las que más veces mueven el precio final:

  • Las cuentas ordenadas, para que reflejen lo que la empresa gana realmente.
  • La documentación que cualquier comprador va a pedir, ya reunida.
  • Una decisión tomada sobre la nave, la maquinaria y la tesorería.
  • Tu disponibilidad para quedarse un tiempo acompañando el traspaso mientras entra la nueva propiedad o el nuevo equipo directivo.
  • La planificación fiscal de la venta: cómo se vende y cuánto te llevas, una vez pagados los impuestos.

Tu disponibilidad pesa más de lo que parece. Un comprador que sabe que no se queda solo el primer día compra con más tranquilidad, y eso se refleja en lo que ofrece.

Qué quieres, además del precio

Es la primera conversación que tenemos, y cambia por completo la búsqueda.

Hay propietarios para quienes lo primero es la plantilla: gente que lleva veinte o treinta años con ellos y a la que quieren ver colocada, en el mismo sitio y con las mismas condiciones. Hay quien quiere que la empresa crezca y llegue donde él no llegó. Hay quien busca un comprador que invierta, porque sabe qué haría falta y no le corresponde a él hacerlo ya. Y hay quien quiere cobrar bien, salir con las cosas en orden y empezar otra etapa, que es una respuesta tan legítima como las anteriores y con la que trabajamos igual de a gusto.

Cada una de esas respuestas lleva a un tipo de comprador distinto. Con la primera buscaremos un industrial del sector con capacidad de absorber el equipo, o una persona con ganas y con conocimiento para llevar la empresa a otra etapa. Con la segunda, un grupo con músculo y con planes para la actividad. Con la tercera, un socio o un grupo con capacidad y voluntad de invertir en lo que la empresa necesita. Con la última, sencillamente quien mejor pague en las mejores condiciones.

Por eso empezamos preguntando. El precio importa siempre, y lo peleamos siempre. Pero es el propietario quien decide qué más pesa en la balanza.

El proceso

Etapa 1 · 4 a 6 semanas

Diagnóstico y opciones

Analizamos la empresa y su mercado, y te entregamos el rango de valor, el mapa de compradores posibles y las alternativas que tienes. Fijamos por escrito nuestros honorarios para todo el proceso, para que todo esté claro desde el principio.

Etapa 2 · 4 a 6 semanas

Preparación del expediente

Cuaderno de venta, proyecciones, documentación y perfil sin identificar. Salimos al mercado con todo listo.

Etapa 3 · 3 a 6 meses

Búsqueda y encaje

Aproximación confidencial a los compradores priorizados, visitas y primeras ofertas en paralelo.

Etapa 4 · 3 a 5 meses

Negociación, revisión y cierre

Elección de comprador, carta de intenciones, revisión previa (due diligence), contrato y firma. Estamos contigo en cada reunión.

Etapa 5 · 6 a 24 meses · opcional

Transición

Integración y acompañamiento. En muchas operaciones es lo que marca la diferencia entre una venta y una buena venta.

De qué depende el valor de una empresa

Cuatro cosas pesan por encima del resto.

  • Lo que la empresa gana de forma sostenible, una vez descontado lo extraordinario y ajustada la retribución del propietario.
  • La calidad de la cartera de clientes: cuántos son recurrentes, cuánto pesa el mayor de ellos, y hasta qué punto está diversificada por sectores y por mercados. Una empresa con cuarenta clientes en cuatro sectores y tres países vale más que otra con la misma facturación concentrada en dos cuentas.
  • Los activos y la capacidad instalada: la nave, la maquinaria, su estado y cuánto se puede crecer con lo que ya hay sin invertir un euro más.
  • Quién sea el comprador, porque una misma compañía resuelve problemas distintos a un competidor del sector, a un grupo que quiere entrar en un mercado o a un inversor financiero.

Por eso trabajamos con rangos y por eso la búsqueda del comprador adecuado influye tanto en el resultado.

De qué depende el plazo de una venta

Del estado en que la empresa llega al mercado, del momento del sector y del número de compradores que encajan con ella. Una compañía con la documentación en orden, márgenes explicados y poca dependencia del propietario avanza mucho más rápido, porque las preguntas del comprador ya tienen respuesta. En una operación que arranca preparada, la horquilla habitual va de seis a doce meses desde la salida al mercado hasta la firma, y te daremos nuestra estimación concreta en las primeras semanas de trabajo.

Cómo se protege la confidencialidad

El proceso está diseñado para que la empresa no circule. Contactamos con los compradores uno a uno y en la primera aproximación reciben una descripción sin identificar la compañía. El nombre se comunica después de firmar un acuerdo de confidencialidad y con tu autorización expresa. No publicamos empresas en portales ni en listados.

Qué ocurre cuando la nave es de la sociedad

Cambia bastante la operación, y normalmente para bien: da solidez al valor y amplía el número de compradores posibles, porque muchos pueden apoyar la financiación en el propio inmueble. Hay dos caminos. Vender todo junto, o separar el inmueble y alquilárselo al comprador. Cada uno atrae a un tipo de comprador distinto y tiene consecuencias fiscales distintas, así que es una de las primeras decisiones que se toman.

Vender una parte y seguir

Es más frecuente de lo que parece y suele mejorar las condiciones. Se puede vender una mayoría y conservar una participación, permanecer un tiempo acordado en la dirección, o quedarse en el consejo. También se puede dar entrada a un socio que aporte capital para crecer y aplazar la salida completa unos años.

Vender cuando la empresa atraviesa un mal momento

Se puede, y la conversación se lleva a otro terreno: los activos, la cartera de clientes, las homologaciones conseguidas y la capacidad instalada. Hemos trabajado con compañías industriales en situaciones delicadas y sabemos cómo se presenta ese expediente sin perder credibilidad.

Hablemos

Una conversación de una hora, confidencial y sin compromiso.